sábado, 28 de mayo de 2011

Ley de Murphy


Si algo puede salir mal, saldrá mal, no hay límite a lo mal que pueden salir las cosas.
Todo sale mal simultáneamente, todo lo malo se repite.
Nada es tan fácil como parece.
La conclusión siempre es equivocada. Las casualidades se pondrán de acuerdo para hundirte..
Hagas lo que hagas, aún cuando decidas no hacer nada por si acaso, serás criticado. Si hablas, te criticarán.. si callas, también.
Si el problema tenía fácil solución, su planteamiento habrá sido tan erróneo que lo convertirá en imposible de resolver. La solución siempre aumenta el problema, nunca se tiene en cuenta lo más evidente.
Si sigues una regla, se te aplicará una excepción. Prevalecerá sobre todo lo demás aquello que más daño pueda causarte.
La mejor manera de encontrar algo es no buscarlo.
Para un gran problema no existe solución, cualquier ayuda empeorará la situación.
La solución a un problema añade otro problema, el enemigo es infalible.
No importa nada lo que estés sufriendo porque cuando lo cuentes siempre te dirán que eso no es nada en comparación de lo que ellos han sufrido. Si lo guardas, nunca lo necesitarás. Si lo tiras, sí.
Concentrarse en evitar un mal es suficiente para que no puedas evitar que suceda, los malos presentimientos siempre se cumplen.
Y así, aún cuando nada pueda salir mal, saldrá mal de todos modos.
Los problemas triviales se eliminan pronto, los problemas importantes nunca se solucionan.
No hay situación que no pueda empeorar, si fue malo volverá, si es malo, permanecerá..
Pero no por eso dejarás de encontrarle sentido a la vida, porque a pesar de todo, la vida está para aprender, no para entenderla. 
Y en ese momento, en el que entendemos que no hay nada que entender, es cuando dejamos de pensar en todo lo que "no tiene solución" y empezamos a descubrir otra manera de ver las cosas y SONREÍR, porque a fin de cuentas, nuestro único problema fue dejar de hacerlo.